27/05/2020
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Querida Amazonia: propuestas de cambios que distan de decepcionar

Luego de que se diera a conocer “Querida Amazonia”, la exhortación apostólica en la que el Papa Francisco resume las conclusiones del sínodo sobre la región, llama mucho la atención que exista la sensación de

Luego de que se diera a conocer “Querida Amazonia”, la exhortación apostólica en la que el Papa Francisco resume las conclusiones del sínodo sobre la región, llama mucho la atención que exista la sensación de decepción generalizada en relación con la posibilidad de tener sacerdotes casados, cuando la importancia de este texto radica en que aborda directamente materias tan contingentes como son el cuidado del agua y la biodiversidad, la convivencia con los pueblos originarios, la disminución de la desigualdad, la búsqueda de justicia, la necesidad de revisar los roles del clero y laicos, y el respeto a los derechos humanos, entre varias otras que resultan muy atingentes con nuestra realidad chilena.

Es cierto que no habrá sacerdotes casados ni diaconisas por ahora, pero la gran noticia de esta exhortación es que el Papa vuelve a confirmar, con el respaldo de los cientos de obispos que participaron en el sínodo, que es un imperativo cristiano el cuidado de la “casa común”, pues si bien el texto se refiere a la Amazonía, debe interpretarse con carácter universal, estableciendo precedentes para la forma en que nos tenemos que conectar unos con otros, abordando urgentes cambios en materias económicas, sociales y por cierto ambientales.

En primer lugar, el Papa toma una decisión audaz de denuncia frente al panorama económico y político presente en la zona Amazónica: “A los emprendimientos, nacionales o internacionales, que dañan la Amazonia y no respetan el derecho de los pueblos originarios al territorio y a su demarcación, a la autodeterminación y al consentimiento previo, hay que ponerles los nombres que les corresponde: injusticia y crimen”, instando así al empresariado global, en especial al que comparte la fe cristiana, a adoptar modelos económicos sostenibles y circulares, que conjuguen el desarrollo económico en coherencia con un desarrollo social y un urgente cuidado ambiental.

Pero la exhortación no se queda en eso, también confirma la necesidad de cambiar el modo en que nos relacionamos con los pueblos originarios. “En la Amazonia, aun entre los diversos pueblos originarios, es posible desarrollar relaciones interculturales donde la diversidad no significa amenaza, no justifica jerarquías de poder de unos sobre otros, sino diálogo desde visiones culturales diferentes, de celebración, de interrelación y de reavivamiento de la esperanza” explica el texto. Plantea que debemos tener una cultura dialogante, aprender de los pueblos originarios, su visión de la naturaleza y la religiosidad desde la conexión con ésta; de modo de alcanzar una pluridimensionalidad de la religión, donde seamos capaces de reconocer en los signos de las distintas visiones los factores comunes que permiten asegurar que la figura de Dios está presente en la cultura amazónica. Todo un cambio de paradigma, que podría trascender hasta nuestra realidad nacional, en sectores como la Araucanía o el Altiplano.

El Papa también enfrenta la necesidad imperiosa de atender a millones de creyentes excluidos de la eucaristía, por la ausencia de sacerdotes y baja frecuencia de sus visitas, haciendo un llamado a las conferencias episcopales, no solo de los países amazónicos, a enfrentar esta necesidad ¿Cómo hacerlo? Motivando e incentivando a más sacerdotes a misionar a la zona, y en los seminarios, prepararlos para el mundo amazónico, vale decir tolerantes, abiertos a la diversidad y al aprendizaje sin imponer ideas. En ese contexto, el Papa releva el rol de los laicos, especialmente el de la mujer, declarando y confirmando que ellas juegan un papel clave para la iglesia.

Finalmente aborda su preocupación por el Agua, vital para el ecosistema en torno al río Amazonas, propiciando su cuidado y denotando la existencia de intereses económicos y políticos en la zona, que podrían alterar su abundancia con consecuencias nefastas para la naturaleza, la biodiversidad y por consiguiente los estilos de vida de miles de sus habitantes.

Son variados los temas que aborda, siempre coherente con su mirada de Ecología Integral. Preocuparse por los sacerdotes casados es un detalle frente al aporte y lo que representa esta exhortación, que puedo decir que no me decepcionó.

Pablo Vidal
Gerente General Sustenta+ y vocero de Voces Católicas