09/07/2024
Home / Inicio  / Yo soy la Iglesia

Yo soy la Iglesia

Los abusos sexuales en el clero, la reforma de la curia romana, la situación de la Iglesia en Alemania nos hablan de que estamos en crisis. Y las crisis es bueno mirarlas a la cara,

Los abusos sexuales en el clero, la reforma de la curia romana, la situación de la Iglesia en Alemania nos hablan de que estamos en crisis. Y las crisis es bueno mirarlas a la cara, tal como ha dicho el Papa Francisco ‘la política del avestruz no lleva a nada, … Asumir la crisis, personal y comunitariamente, es el único camino fecundo porque de una crisis no se sale solo sino en comunidad y además debemos tener en cuenta que de una crisis se sale o mejor o peor, pero nunca igual’. Muchos se han ido heridos y desilusionados lo que resulta comprensible y es de esperarse que vuelvan a encontrar en la Iglesia una comunidad que los acoge.

Pero somos aún bastantes los que seguimos viviendo al alero de la Iglesia. Me pregunto si nos comportamos como católicos maduros en la fe y nos esforzamos para salir crecidos y mejores de esta crisis. La Iglesia no es solo la jerarquía o los consagrados, somos todos los que seguimos a Jesucrito conformando esta comunidad. De ello se desprende que cada uno tiene algo peculiar que aportar y si no lo hace, nadie lo hará por él. Esto muchas veces nos resulta difícil de asumir, pensamos que la jerarquia debe hacer algo (y es acertado), mientras nosotros permanecemos sentados como espectadores. Tal vez es bueno preguntarnos cómo esperamos que sea la Iglesia en el futuro y cuánto contribuimos a que eso se haga realidad. Si quiero una Iglesia caritativa tengo que involucrar algun aspecto de mi vida en eso. Si me preocupa la soledad de los sacerdotes me fijo en el de mi propia parroquia y hago algo al respecto. Sí anhelo una Iglesia más profunda y de oración me decido a hacer Adoración al Santísimo. Eso es construir Iglesia.

Es verdad que la Iglesia actual es más pequeña y con menos poder que en otras épocas y eso nos exige ser humildes y no imponer nuestras creencias. Tal como decía Benedicto XVI ‘ son las minorías creativas las que determinan el futuro y, en este sentido, la Iglesia Católica debe comprenderse como minoría creativa que tiene una herencia de valores que no son algo del pasado, sino una realidad muy viva y actual’. El Papa Francisco en esta misma línea afirma ‘una comunidad sin creatividad es una máscara en donde todos tienen uniformada la cara, y uniformado el corazón, donde se apagan los sentimientos, se apagan las emociones, se hace lo que está mandado, se hace lo que está preceptuado, se hace lo que hacen todos’. Es aquí donde se nos abre un enorme desafío: el ser capaces de comunicar el mensaje de Cristo a una nueva mentalidad que tiene nuevas inquietudes y preguntas. Las respuestas pre-producidas ya no serenan las inquietudes y no entusiasman.

Necesitamos dar respuestas existenciales a preguntas que se hacen desde el corazón. En este momento cuesta pensar con esperanza en el futuro de la Iglesia. El Papa Francisco ha asegurado que la Iglesia Católica del futuro será ‘más pequeña, perderá muchos privilegios y será más pobre y menos política’. Muchas cosas buenas pueden nacer en esta nueva realidad. La buena noticia es que no todo está en nuestras manos y no se trata de hacer un ejercicio de proyección racional sobre las estadísticas. Debemos contar con la creatividad de Dios, la fuerza del Espíritu, la Gracia y dejar actuar al Dios de las sorpresas. El futuro será obra de Dios.

María de los Ángeles Errázuriz
Directora Ejecutiva Fundación Voces Católicas

Publicada en La Tribuna de Los Ángeles

Comparte