21/05/2024
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Católicos de Nigeria, un ejemplo a seguir

En este tiempo de Cuaresma quiero invitarlos a volver su mirada a Nigeria, donde los cristianos cargan la pesada y dolorosa cruz de la persecución. Con 206 millones de habitantes, es el país más poblado

En este tiempo de Cuaresma quiero invitarlos a volver su mirada a Nigeria, donde los cristianos cargan la pesada y dolorosa cruz de la persecución. Con 206 millones de habitantes, es el país más poblado de África. Cerca de la mitad de la población es musulmana y la otra, es cristiana. Sin embargo, desde hace décadas, grupos yihadistas islámicos siembran el terror entre cristianos y musulmanes moderados, sobre todo en el norte y centro de ese país africano.

Se calcula que entre enero de 2021 y junio de 2022, 7.600 cristianos han sido asesinados, a lo que se suma el incendio de iglesias, el secuestros de sacerdotes (sólo el año pasado 32 sacerdotes y 7 religiosas fueron raptados) y la huida de cientos de miles de personas, que dejan sus hogares en busca de lugares seguros. ‘Nosotros sacamos fuerzas del poder de la cruz. Evidentemente, también nos preguntamos ¿por qué tanto sufrimiento?, y a veces nos sentimos abandonados por Dios, por el Gobierno y por los hombres. Pero al final estamos unidos con el sufrimiento de la cruz. Si nuestro testimonio ayuda a otros a crecer en la fe y el amor, ello nos da fuerza’, dice Mons. John Bakeni desde ese país. Innumerables personas en Nigeria están traumatizadas porque han sido secuestradas, torturadas y desplazadas por Boko Haram u otros terroristas. Muchos han presenciado cómo asesinaban brutalmente a sus padres, hijos o cónyuges y cómo quemaban sus casas.

Una y otra vez, se ven superados por sus terribles recuerdos y muchos sufren pesadillas y ataques de pánico. Algunos ya no hablan con nadie. Para ayudarlos a sanar sus heridas, la Iglesia creó un centro en Maiduguri – ciudad que ha sido una de las más golpeadas por el terrorismo – donde se trata y acompaña a las personas traumatizadas. Una de ellas es Janada Marcus, de 22 años, cuya vida parecía destruida luego de presenciar cómo asesinaban a su padre a machetazos. Tras meses de tratamiento, es una persona nueva, que asegura: ‘Es difícil perdonar y olvidar, pero yo les he perdonado en mi corazón’. Tuve la oportunidad de visitar Nigeria hace ya 5 años. Estuve con víctimas de la violencia. Historias como la de Janada lamentablemente se repiten una y otra vez.

Como la de Rebeca Bitus, una joven madre que conocí en Maiduguri. Hacía sólo 3 meses había escapado de su cautiverio, luego de más de 2 años secuestrada por los terroristas de Boko Haram. Me sorprendió escuchar su testimonio de dolor inimaginable, pero a pesar de todo lo vivido, ella tenía el deseo de perdonar a quienes tanto la dañaron. El gran trabajo de la Iglesia en Nigeria no es sólo ayudar a los cristianos a sobrevivir. También los apoyan para que enfrenten sus traumas y logren perdonar. Sólo así, decían los sacerdotes y religiosas que los atienden, se puede construir la paz y el encuentro entre los distintos habitantes de ese populoso país. ¡Qué bien nos hace conocer estos testimonios de perdón y encuentro! Es de esperar que también nos inspiren para seguir aplicándolos con mayor empeño en nuestra propia vida y en medio de nuestras comunidades.

Magdalena Lira
Directora Ejecutiva de ACN Chile y vocera de Voces Católicas

Publicada en: La Tribuna de Los Ángeles

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