31/01/2023
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A 5 años de la visita del Papa Francisco a Chile

Este 15 de enero del 2023, se cumplen 5 años de la visita del Papa Francisco a Chile, la cual reunió a 1,6 millones de ciudadanos que salieron al encuentro del Santo Padre. En su

Este 15 de enero del 2023, se cumplen 5 años de la visita del Papa Francisco a Chile, la cual reunió a 1,6 millones de ciudadanos que salieron al encuentro del Santo Padre. En su visita, Francisco compartió con diversas personas, organizaciones y autoridades, participando en espacios de conversación, acercamiento e intercambio de experiencias. Así, tuvo la oportunidad de conocer la realidad y cultura del país, así como la diversidad de grupos que lo componen.

Más de 20 mil voluntarios hicieron posible la visita del Papa, que consistió en cuatro días de actividades y tres misas masivas, las cuales estuvieron inspiradas por la Encíclica Laudato Si, que nos llama a “cuidar la casa común”.

Un grupo de profesionales, junto a la Comisión Nacional, se propuso la tarea de hacer que la Visita del Papa Francisco a Chile fuera la primera Visita Papal a la que se le imprimiera un sello sustentable, y que ello quedara consignado en manuales para que en el futuro, otras eventos de este tipo pudieran abordarse con una mirada sostenible. 

Durante la visita se reunieron 1,9 toneladas de residuos reciclados, una disminución de un 77% de residuos en relación a eventos similares. Además, fue 100% carbono neutral, con 3.350 toneladas de CO2 equivalentes emitidas y 3 Papa móviles reutilizados, prácticas que favorecen efectivamente el cuidado del medio ambiente. 

Pablo Vidal, Vocero de nuestra fundación, Fundador y Gerente General de Sustenta+, fue coordinador del Comité de Sustentabilidad de la visita, y en esta oportunidad recuerda y explica cómo fue este hecho histórico para Chile. 

¿Cómo llegaste a la comisión para la visita del Papa Francisco? 

Cuando supe de la visita del papa, contacté a Javier Peralta, quien fue  el director ejecutivo, le planteé la idea de hacer que la visita del Papa fuera una visita con un tono sostenible, en ese momento me puse en contacto con Felipe Vial, quien era el que estaba a cargo del desarrollo del proyecto, como infraestructura de la visita. Entonces me dijo ‘está muy buena idea’, tratemos de ver y empezar a cuajar esta idea de preparar la visita como con un tono de sostenibilidad.

¿Quiénes fueron parte de este proceso?

Creamos un comité técnico que nos ayudara a darle este tono sostenible, el cual se dividió en tres ejes: ambiental, social y económico transparencia. Además, quisimos hacer el esfuerzo de que fuera una comisión paritaria en género, por lo que convocamos hombres y mujeres en proporciones lo más similares posible, sin el requisito de ser católicos, pero sí debía tener una empatía respecto del Papa Francisco o de la Iglesia. 

¿En qué consistió el eje ambiental? 

Todo lo que tenía que ver con carbono en la visita debía ser carbono neutral. O sea que las emisiones de CO2 para poder desarrollar el evento fueran compensadas, mezcladas con otras acciones o disminuyeran al máximo la huella. Otro de los focos ambientales fue el tema de la basura, queríamos que todo el desperdicio que se genera en un evento de estas características, ya sea porque lo generan las personas que van a ver al Papa o por la producción del mismo, toda esa basura fuera del fondo o disminuyera al máximo lo que fueran vertederos y todo se pudiera reciclar, reutilizar en otra forma. Y lo tercero era aprovechar que íbamos a tener mucha gente convocada para promover la cultura ambiental. 

¿En qué consistió el eje social?

El grupo social tenía dos apuestas: uno, que el evento fuera 100% inclusivo, o sea, que ninguna persona se sintiera excluido de participar del evento, sin importar su nacionalidad, etnia, sexo, edad, discapacidad u otra condición, y eso significaba no solamente decirlo, sino que el lema era no hay que necesariamente abrir las puertas para que todos vayan, sino que es asegurarse que todos puedan realmente entrar. Entonces el desafío era hacer la ruta para llegar lo más inclusiva posible. Y la inclusión, evidentemente, tenía un ámbito hacia el tema de la discapacidad y por lo tanto fue un evento donde donde había zonas diseñadas para personas con discapacidad pero además también era un evento donde donde nadie por su condición socioeconómica, su género, su identidad sexual, se sintiera excluido para poder participar. 

¿Y el eje económico?

Una visita transparente y clara fue la premisa que motivó los esfuerzos en materia económica, donde la visita cumpliera con los más altos estándares de lo que significa un evento como éste, que tienen requisitos legales que cumplir. La idea era superar los requisitos ir mucho más allá y homologar con los estándares más altos en términos de transparencia. Además, todos los excedentes en el fondo fueron para organizaciones cuyas causas sociales, en el fondo, eran relevantes para el momento país que estábamos viviendo.

¿Cómo fueron los mese de preparación?

Esta historia tiene muchos meses de trabajo, mucha participación, mucho enfoque, mucha recompensas, cosas que son como anécdotas, como por ejemplo cuando daban la comunión en este encuentro masivo, eran 300 a 500 obispos dando la comunión al mismo tiempo, lo que conllevó comprar muchos cáliz y ahí debíamos hablar con proveedores para que no vinieran en bolsas plásticas, sino que vinieran en bolsas de cartón. La vestimenta de los sacerdotes de afuera. 

¿Cuánto tiempo tardaron en planificar todos los detalles?

Yo creo que tuvimos seis meses u ocho meses no creo que más, fue súper poco tiempo donde se hicieron cosas increíbles y lamentablemente todo esto que te cuento prácticamente no fue noticia, porque claro, obviamente que se antepuso toda la polémica de los abusos sexuales y todo lo que pasaba con los obispos en ese momento.

¿Se cumplió con el objetivo de ser una visita sustentable? 

Prácticamente todas las metas que nos propusimos se cumplieron. La visita no solamente fue carbón neutral, sino que fue carbono positivo. Fuimos capaces de convocar proyectos que no solamente iniciaron todas las emisiones de carbono del evento, sino que además como que nos sobraron emisiones y pudieron compensar otras iniciativas de terceros. Por eso, de alguna manera se planificaron, como la reforestación. Se planificaron bien todos los residuos, se logró reciclar.

¿Tuviste la oportunidad de conversar con el Papa Francisco?

Personalmente me tocó tener tres o cuatro minutos con el Papa. Me acuerdo que todos me pidieron que fuera en representación, así que tenía la misión de mostrarle las cosas de las personas de la comisión, me pasaron desde camisetas de fútbol hasta medallitas para que el Papa las bendijera. Conversamos, pero yo estaba tan nervioso que no escuché al Papa, solo recuerdo como que le pasaba cosas y él no entendía nada, las miraba, se reía, me decía cosas que ni me acuerdo pero yo le traté de transmitir ahí que en el fondo con su visita tratamos de de transformar su Laudato Si.

¿Es importante o influyente Laudato Si en la visita papal? 

El Papa Francisco con esta Encíclica, llegó a captar la atención y tocó corazones incluso más allá de la misma fe. Y eso es súper interesante, como que diría que todavía lo sigue haciendo, en el sentido de poder visualizar la importancia y la relevancia del cuidado de nuestra casa común. Tomando en consideración que estos cinco últimos años han sido un poco para que la Iglesia se ordene, salga lo que tenga que salir, un nuevo liderazgo o una visión mucho más orientada hacia las personas, etc. Yo creo que es momento de hacer la pregunta: ¿No será ahora el momento de retomar esta agenda sostenible? Yo diría que en el fondo ha sido algo de preocupación, pero yo creo que incluso el gran sínodo que se hizo el año pasado el cual tuvo como fondo de conversación y diálogo, el tema de la casa común y creo que en el fondo vale mucho la pena. ¿Será el momento de que la Iglesia mire de nuevo en el fondo estos temas? Yo creo que sí, es el momento y espero que este recuento de cinco años valga la pena para reactivar la agenda sostenible, ya habiéndonos hecho cargo un poco de los grandes desafíos y problemas que ya en el 2018 se destaparon.

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