31/01/2023
Home / Actualidad  / Es Navidad, es tiempo de Amar

Es Navidad, es tiempo de Amar

Es curioso ver cada día a más adultos con menos deseos de celebrar la Navidad, pero ¿estarías dispuesto a privar a los niños de esta época? Son ellos los que más disfrutan esta temporada y

Es curioso ver cada día a más adultos con menos deseos de celebrar la Navidad, pero ¿estarías dispuesto a privar a los niños de esta época? Son ellos los que más disfrutan esta temporada y creando memorias inolvidables al compartir con sus familiares.

En estos días de fiesta hay muchas personas que suelen sentirse solas por diferentes razones. A veces la familia no está completa o hay un disgusto entre padres e hijos. Podemos llegar a pensar que Dios no está con nosotros y que es mejor estar solos. Pero la Navidad es “Enmanuel”: recordamos que Dios está con nosotros.

Jesús nació en un pesebre para darle sentido a nuestras vidas, para recordarnos que a pesar de que nos han fallado, Dios ha nacido en Navidad por ti, para darte esperanza y alegría.

La Navidad es una época para celebrar y compartir en familia, es una manera genuina de comunicar el Evangelio, un signo sencillo y maravilloso de nuestra fe. El pesebre nos enseña la belleza del encuentro, de vivir para el otro y no alrededor de sí mismo.

La Navidad es el rayo del nacimiento de Dios. No es solo el recuerdo de las luces del árbol junto al pesebre en casa, en la familia o la parroquia, sino algo más: es la chispa de luz más profunda de la humanidad a quien Dios ha visitado.

En la fiesta de la Navidad leemos que los pastores de Belén fueron convocados a ver el nacimiento de Jesús y que luego estos reyes invitados llegaron con alegría a participar de este acontecimiento. Esta es la noche que celebramos este primer encuentro con el Señor en su nacimiento.

De esta misma manera, los cristianos estamos llamados a preparar y celebrar esta gran noche con entusiasmo y alegría. Una buena preparación y fiesta de Navidad les permite a las familias, en especial a los más jóvenes, crear memorias de agradecimiento y vínculos familiares. Su importancia radica no solo en que los niños y adolescentes reciban regalos, sino más bien en participar de la celebración del nacimiento de Jesús y manifestar el cariño sincero de y hacia nuestros seres queridos.

Ojalá todos los niños estén conscientes de que en la fiesta de Navidad celebramos con gran gozo el nacimiento de Cristo. Acontecimiento glorioso que nos ayuda a unir a nuestras familias y dar sentido a nuestras vidas.

Participar de las celebraciones litúrgicas nos ayuda a prepararnos para ese maravilloso encuentro con el niño Jesús. Compartamos la mesa, no olvidemos dar gracias a Dios por ello y pedir por los más necesitados. Hagamos que cada acción que tomemos en esta fiesta tenga un sentido positivo para agradecer a Dios y repartir cariño.

La caridad y el amor nos ayudan a crecer como personas. Esto es un ejercicio fabuloso para hacer cambios positivos en nuestras vidas. Reflexionemos sobre si tenemos que acercarnos más a alguien, pensar más en el otro o pedir perdón. Que no entre el nuevo año sin estar en paz con nosotros mismos, con los demás y con Dios. Es un tiempo para crear vínculos de amor y memorias imborrables que nos hagan unirnos y fortalecernos en el amor. Navidad es un tiempo para amar.

Roberto Ríos
Director de Pastoral y Cultura Cristiana de DUOC UC y Vocero Voces Católicas

Fuente: La Tribuna

Comparte