03/10/2022
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Te Deum: una ceremonia presente en toda nuestra historia patria

Cada 18 de septiembre en la Catedral Metropolitana de Santiago, se celebra el Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias, liturgia de acción de gracias en la cual participan representantes de la Iglesia Católica, Ortodoxa, Luterana,

Cada 18 de septiembre en la Catedral Metropolitana de Santiago, se celebra el Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias, liturgia de acción de gracias en la cual participan representantes de la Iglesia Católica, Ortodoxa, Luterana, Anglicana, Metodista, Evangélica y Pentecostal. A la celebración también adhieren representantes de las comunidades judía y musulmana.

Para entender la importancia de esta celebración, Loreto Cruz Opazo,Vocera de nuestra fundación, Magister en Teología Fundamental y Profesora Adjunta de la Facultad de Teología PUC, profundiza sobre el origen, historia y el valor de esta tradición. “Es un día en el que todos nos sentimos hermanos, agradecidos de nuestra geografía y tradición”, dice Loreto. 

¿Cuál es el origen de esta liturgia? 

El Te Deum es un canto de gratitud a Dios, a modo de profesión de fe, que dio origen a la única tradición litúrgica republicana chilena que se mantiene ininterrumpida desde los comienzos de nuestra patria hasta hoy. El primero fue el día 18 de septiembre de 1811 porque José Miguel Carrera pidió al Obispo de Santiago que celebrara con una eucaristía; presidida por el entonces monseñor José Antonio Martínez de Aldunate (quien además había participado de la Primera Junta Nacional de Gobierno como vicepresidente). Así se conmemoró el primer aniversario de lo que dio inicio al proceso de la Independencia en Chile, donde todos los presentes ese día entonaron el himno Te Deum, porque tradicionalmente se cantaba al final de la Santa Misa.

A partir de 1870 se comenzó a celebrar como paraliturgia pero sin misa, a petición del entonces ministro de culto don Miguel Luis Amunátegui porque en aquel tiempo colonial los fieles que comulgaban debían permanecer en ayuno por muchas horas. Cuando en 1925 se separó constitucionalmente la Iglesia del Estado y el mismo 18 septiembre en que entraba en vigor ese nuevo texto constitucional, el Te Deum fue celebrado de la misma manera que lo había sido las veces anteriores, en presencia de las máximas autoridades del país y la cruz de Cristo que simboliza, más allá de las disposiciones institucionales, el profundo sentimiento religioso del pueblo de Chile desde 1810.

En 1971 el arzobispo de Santiago y cardenal Raúl Silva Henríquez, invitó a obispos y pastores de otras iglesias cristianas a participar con sus oraciones en el primer Te Deum Ecuménico, para unir a Chile en el compromiso de las distintas confesiones religiosas con el bienestar de la Patria y fue la demostración más clara del respeto a todas las creencias, por lo tanto, católica.

En noviembre del 2010 con motivo de la Gran Misa de Chile por el bicentenario fue celebrada en el Templo de Maipú; pero en general, el Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias es una liturgia de acción de gracias realizada en Chile cada 18 de septiembre (a las 11 horas) en la Catedral Metropolitana de Santiago, con la participación de representantes de la iglesia Ortodoxa, Luterana, Anglicana, Metodista, Evangélica y Pentecostal. A la celebración también adhieren representantes de las comunidades judía y musulmana.

¿Cuál es la importancia para la Iglesia y los católicos? 

Te Deum es uno de los primeros himnos cristianos, es como un credo cantado que incluye acción de gracias un himno de alabanza y petición a Dios que refleja los salmos 113 y 148. Tiene mucha importancia para la Iglesia católica, san Benito en el s. V lo incluye en su “Regla” para monjes lo provee al final de las vigilias del domingo: “Después del cuarto responsorio empiece el abad el himno Te Deum laudamus. Una vez dicho, lea el abad una lectura de los Evangelios, estando todos de pie con respeto y temor” (cap. 11, 8-9); y lo mismo que se usa en las «Reglas para Vírgenes» compuestas por San Cesáreo, mismo siglo V. 

Según la leyenda, lo habría compuesto san Agustín de Hipona en el año 387 cuando realizaba un bautizo; pero se le atribuye el himno, a quien se menciona más de diez veces en los manuscritos más antiguos, san Nicetas (amigo de san Paulino de Nola). Se discute también si el origen podría ser anterior a S. Cipriano, quizás del Papa S. Aniceto (s. II).

¿Qué temas aborda esta liturgia? 

En nuestro país desde los albores de su vida independiente se ha celebrado en Chile una ceremonia religiosa con ocasión de las fechas patrias, la Iglesia Católica y otros credos, agradecen y piden a Dios por la unidad de Chile en presencia de las más altas autoridades del Estado, que también se unen escuchando el canto del Te Deum. Lo más simbólico es que el mismo crucifijo que se colocó la primera vez: una imagen de madera policromada del siglo XVIII, que perteneció al Cabildo de Santiago y se le conoce como “la Cruz del Cabildo” o el “Cristo del Juramento de la Primera Junta de Gobierno” se sigue usando hasta hoy en cada ceremonia llamada Te Deum. El Papa Francisco canta Te Deum cada 31 de diciembre, horas antes que se acabe el año. Y se ha reservado a lo largo de la historia para agradecimientos especiales: después de una guerra, al término de una sequía o plaga, al elegir un nuevo Papa, etc.; y compositores famosos como Haydn, Mozart o Berlioz, le han puesto música. Los primeros versos dicen:

“A ti, oh Dios, te alabamos,
a ti, Señor, te reconocemos.
a ti, eterno Padre,
te venera toda la creación.” 


Crucifijo en celebración en la Catedral de Santiago, la histórica reliquia religiosa del país permanece durante el resto del año en el Santuario Nacional de Maipú donde puede ser venerada.

¿Por qué se celebra en esta fecha en Chile?

Porque no ha sido fácil lograr la unidad y pacificación del pueblo de Chile, tal como consta en el documento histórico que muestra la segunda petición de José Miguel Carrera, él fue el primer prócer de nuestra patria en tener ese deseo y rogarle a Cristo mantener nuestra libertad e independencia de la corona española. Ininterrumpidamente se ha seguido con la tradición de rogar por mediación de la Iglesia Católica para seguir siendo los chilenos un pueblo libre y hermanos del mismo padre Dios.

 “En vano son los esfuerzos del hombre, que no sucederá con sus deseos el resultado de las cosas si la Providencia no le trae su conservación. El Gobierno de Chile se halla en circunstancias críticas y la Junta que sabe la infructuosidad de sus desvelos sin la protección de Cristo, ha determinado que se le hagan rogaciones públicas para para adherirlo cómo dispuesto siempre a las plegarias de los hijos de su Madre Santísima. Lo previene a vuestra señoría para que haga que empiecen brevemente en esa Catedral con la mayor solemnidad posible. Dios guarde a vuestra señoría, muy afectuosamente, dado en el Palacio de la Junta en enero 2 de 1812 José Miguel carrera.”


Documento oficial que se conserva actualmente en la oficina del Arzobispo de Santiago.

Cabe decir que además de la celebración del Te Deum oficial el 18 de septiembre con el presidente de Chile en Santiago, se celebra también con el mismo espíritu de unidad en las catedrales de todas las diócesis de Chile, una ceremonia también presidida por los obispos o arzobispos respectivos y con la presencia de las autoridades regionales. Además de las acciones de gracias a nivel local que hay en diversos puntos de la capital y del país entero, las que generalmente se efectúan en días previos, en parroquias, colegios, universidades, asociaciones de cada comuna, etc. Es un día en el que todos nos sentimos hermanos, agradecidos de nuestra geografía y tradición.

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